Últimamente ha estado rondando a mi alrededor el tema del valor del diseño y su importancia para las empresas / personas / negocios. En el lugar donde trabajo actualmente me toca ver todo tipo de “clientes” desde aquel que no entiende nada y solo le interesa hacer su tarjeta de presentación con su nombre y su teléfono escritos con “comic sans”, hasta ese que casi nunca nos topamos, el que te dice: “esta es mi empresa, tu eres el experto, lo dejo todo en tus manos”.
Ayer martes se dio a conocer la nueva imagen corporativa del gobierno, que comenzara a utilizarse cuando asuma el presidente electo, Sebastián Piñera.
Ena Von Baer, la futura ministra y vocera de gobierno, dio a conocer la imagen, explicando que se busco la unidad nacional.
No se usted, Sr(a) lector(a), pero por más que la miro y la miro, no le encuentro la unidad. Personalmente creo que hay muchísima diferencia entre un símbolo patrio y una imagen de gobierno, sobre todo si esta última busca la “unidad”
Como todos saben, ayer termino “Chile ayuda a Chile” con una meta increíblemente doblada, pero el trabajo recién comienza ahora.
Se han visto varios comentarios, sobre todo en la redes sociales, de diseñadores que sienten que desde nuestra profesión podemos ayudar poco y nada, sin embargo, creo que hay mucho trabajo, ya que más que nunca existen un sinfín de necesidades en los lugares más afectados.
Me demore por problemas de conexión debido a todo lo que ha pasado, pero ya estoy aquí.
Demás esta hablar a estas alturas sobre lo que ha pasado con el terremoto, asi que voy air directo al punto.
Se está formando desde hace algunos días el grupo “Digitales por Chile” para el desarrollo de un espacio web para ordenar y canalizar la ayuda, para lo cual se necesitan diseñadores, programadores y periodistas, que puedan trabajar a tiempo completo o medio tiempo, en las oficinas establecidas o a distancia.
Hoy termino la visita de la Pequeña Gigante a Santiago de Chile, finalizando el festival Santiago a mil. Tuve la suerte de presenciar la primera mitad de su paseo de despedida (pero tuve la mala suerte de no poder ir los días anteriores… ya que llegue my tarde).